ORATORIA

Uno, dos, tres, probando… habla la Ira de Alejo y he venido arrastrándome de nuevo para hablarles de cómo han conseguido ignorarme por tanto tiempo. Ya sé que una vez prometí que no iba a formar otra de estas escenitas, pero ¿no era esa, al fin, otra forma de apaciguarme? Cómo sé que esperan a que termine la Paciencia y el Hígado de Alejo para hablar también, voy a ser breve. Voy a limitarme a una advertencia: O me empiezan a tomar en cuenta de una vez por todas o estallo.

Y todos sabemos que mis berrinches no son nada bonitos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Entérate cuando tu sitio web este caído.

pequeñas revelaciones del artista hambriento en una de sus ultimas noches de otoño lejos del eden (o en la acera del paraiso)