MÁS

Detesto las matemáticas. Que uno y uno sean siempre dos.
De tanto número llegué y ya no estabas. Llegué tarde y sin saber trazar la línea horizontal, prolongada en el fondo del renglón que haría de ti (y de mi) un dos: el resultado de una suma sin naranjas, pero con manzanas.

Comentarios

Anónimo dijo…
te diré que soy bastante bueno en las matemáticas... así que creo poder echarte una mano de ser necesario

Entradas más populares de este blog

CARTA PARA R.

Entérate cuando tu sitio web este caído.