NADA,

que en la arena, en el labavo, tras el volante, en el aula, en la oficina, en la cama, en la mesa, entre ceja y ceja, en las orejeras, en la maquinilla de afeitar, en el atolladero, en la vajilla, bajo mi almohada, en los bolsillos, en el buzon, en el pasamanos... sigo encontrándome con dos canciones tontas que me llevan desde "el invisible soy yo" hasta "por eso mátame".
Y me jode.
MUCHO
(Gandhi, El Invisible y Mátame -El jadín del corazón-.)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Entérate cuando tu sitio web este caído.

pequeñas revelaciones del artista hambriento en una de sus ultimas noches de otoño lejos del eden (o en la acera del paraiso)