LO QUE ES NUESTRO

"Me asaltaron", dijiste en un temblor. Después procediste a explicarme cómo te habían rodeado en el parque, camino a la parada, y con frases amedrentadoras, te había dejado intacta (a ti, a él no). Hablamos de cómo era bueno que nadie hubiese cruzado cuernos viriles defendiendo nada, por aquello de los rencores de la post-resaca.
Después, al dormir, soñe con vos y no tenías cara, yo sabía quién eras. En el cementerio, tres tipos (sin rostro, también) nos arrinconaron a puñetazos y nos quitaron las mochilas y los bolsillos. De noche, como en el sueño, y contra la pared.
Al despertar, me pasee por mi inconsciencia y por aquella vez que, en San José, me arrugaron la camiseta nueva (que no era ni mía) y me amenazaron con "la próxima" por unos centavos. Dos matones altos y sombríos, de pelo sucio y botas descosidas, parecidos a Memo (te acuerdas de Memo?), con el aguaje de la incoherencia, me robaron la ciudad por una noche. Y al otro día los busqué y los reté con la mirada plantando de nuevo mi bandera.
Así nos han sacado de paso muchas veces. A mi y a otros tantos. Nos han sumido en lo oscuro quitándonos celulares, salveques, billeteras y calles. Pero así salimos siempre a reclamar lo que es nuestro, como tú: "me asaltaron y no estuvo tan mal".
Lo que es nuestro, dos puntos: el pedacito de humanidad que hemos dejado en las esquinas sin vigilancia, por bondad, a nuestros asesinos.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Estuve ahi, soy testigo. No lo quiero volver a vivir...pero sí es nuestro.
Rebe

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