DE DIOGENES

Quién puede, sin duda, conseguirse un tonel y vivir en la plaza?
En mis días de pesimismo, estudio corrientes de múltiples latitudes. Me han salvado Withman, Martí, Nabokov, Cortazar... varias veces y de muchas maneras. siempre con el banderín de que las cosas se ven como se quieran ver, que si hay alguna verdad es que el arte y la vida son infinitos. Pero Diógenes se murió y hubo quién pensó que la tierra era redonda, hubo muertos y heridos y cosas que acabaron realmente mal. Y el mundo, que se nos habia venido pintando y completando davíncicamente, renacentista y desde varios ángulos del cubo, solo viene a demostrar su miopía otra vez. Si, desde un punto definido, el arte (y la vida) han ido completandose únicamente a si mismos, siempre inválidos por el pedazo del circulo a completar, siempre vendados, ciegos, parciales, cojos... solo para, luego, darse cocotazos a sí mismos con una porción nueva: no era así, sinó así.
El artista (que quiero ser yo), está solo infinitamente limitado por su tiempo y su arte, y lo que ha aprendido, y lo que aun no ha aprendido. Y, como en las películas, espero pacientemente a descubrir el pensamiento que me lleve, sin rodeos a descomplicarme, a ver un poquito más y creerme, por un rato que soy el punto máximo de la evolución. Y qué inutil es todo lo demás de repente!

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