Que acá no pasa nada. Me he vuelto un tipo muy ocupado, no tengo tiempo ni para mi mismo tratando de sacar la u en el menor tiempo posible. Hace poco (un par de dias, si acaso) estuvo Yipsis acá, con su amiga Lola (si, es muy gracioso que la española se llame Lola) contando mucho de España, asi que si, a lo mejor si hay España en mi bolita de cristal. Las boberías de mi vida se van poniendo cada vez mas adultas y cada vez que saco diez minutos para reparar en ellas me asqueo: Me la paso definiendo qué quiero, qué es importante para mi, hasta donde actuo por mi o por satisfacer necesidades ajenas... por ejemplo: Alejo (es muy joven para estancarse y debería salir a conocer el mundo, España, El Cairo, Alaska... la vida, en sí) contrasta con Alejo (es un tipo capaz de ver la sabiduría de la vida en lo más sencillo, no necesita ser un rockstar ni un asceta para ser feliz que, coño, es lo que cuenta al fin; una casita y un trabajo -para ser util, no para hacer dinero- y la vida, la cotidian...
Al incorporarse ya era de noche. Había pasado mucho rato en el sillón y ya la funda había vagado por todos los rincones de la habitación. La noche anterior había llorado como un niño y no pegó un ojo. Cuando amaneció caminó desnudo por su casa vacía, hizo un amago para cortarse las puntas del pelo, se duchó, se afeitó, y se acicaló como parte de un rito cuyo propósito final le era desconocido aun. Salió mojado del baño y caminó un poco más por la casa. Afuera el día era glorioso, no había ni frio ni calor y la luz se infiltraba por todas las grietas de su casa. De pie frente a la ventana pensó en salir a jugar con los niños del barrio, en romperse el brazo en un tobogán y volver llorando a los brazos maternos, pero se detuvo por la sobriedad de su imagen desnuda reflejada en un camión de Fedex. Se había sentado en el sillón de la sala, esperando una visita, un soplo de vida. Esto no era aburrimiento, le divertía inmensamente su estado actual. Sutilmente sentía crecer sus ojos, sentía e...
Una reflexión rápida acerca de mi estadía en Canada. Siempre me ha resultado curioso (y últimamente más) la evidencia de algunas cosas por la falta de otras, como por ejemplo la falta de rellenado gratis de la Coca Cola en Canada contra el exceso de rellenado gratis en USA, la falta de pintura en las autopistas en Canada contra la pintura en USA, el frío contra el calor, la falta de prepotencia contra la prepotencia, etc. Mañana regreso a Tampa y abro los ojos grandes, abro la vida y abro las calles que me esperan. Un hombre grande va a pasear por ellas. Hace tiempo me dieron el buen consejo de que si no tengo nada constructivo que decir no diga nada. Entonces, por ahora, no digo nada.
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