sabana verde


Eran las once cuando me acoste. Una sábana verde, un throw de cuadros y a dormir.
Como a la una me desperte, me cambié de lado y tiré una pierna por encima del espaldar: incómodo. Otra vez a las cuatro y veinte a ir al baño y a tomar agua: brazos frios.
Son las ocho y quince, no quiero levantarme, hay ruido, hay que meterse por debajo de los grifos y de los pasos. No quiero ir a trabajar, no quiero ir a Inglés, no quiero ir a Concept Design, no quiero avanzar en el proyecto.
Esto es una perdida de mi tiempo y del tuyo y el de todos.
Me incorporo, prendo el tele, bostezo, mala noche, malas mañas, poco tiempo.
También yo quiero pasar mas tiempo conmigo.
Pero.
Y la mancha borrosa ya sin bufandas se va rascando una nalga hacia el baño, sale, se pone un pantalon sucio, una camisa añeja y sale de su sopor reparador en comillas gigantezcas. El letargo propio termino, y deja mal sabor de boca.
Así hasta las próximas once y la sabana verde.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
yo hoy tampoco queria levantarme, tocar la alfombra medio fria, tomar un baño, salir y manejar, manejar tan lejos como mapquest indica.... tengo sueño, estoy cansada y hoy me toca quedarme hasta despues de las 530...

Entradas populares de este blog

Entérate cuando tu sitio web este caído.

pequeñas revelaciones del artista hambriento en una de sus ultimas noches de otoño lejos del eden (o en la acera del paraiso)