AVELLANEDA

Mi modesta y furtiva versión de Avellaneda me ha traicionado: su dedo índice se vuelve torcido a la luz de las cosas. Tal vez no sea cierto. Tal vez ella no sea mi versión de Avellanda, podría serlo, pero tal vez no.

-"Ha sido él, no yo"-... mujer canalla, canalla, canalla... y yo que podría haber escrito sobre ti!...









Sogas éste domingo, por qué no? Sogas, cuerdas y un poquito de vino en la mesita de noche.

Comentarios

Anónimo dijo…
traición a avellaneda...Creo (aquí desde el otro lado) que hasta que pase mucho tiempo una se merece el avellaneda..antes no!...

Entradas más populares de este blog

CARTA PARA R.

Entérate cuando tu sitio web este caído.